Tres incendios forestales de considerable magnitud fueron reportados el martes 8 de septiembre en diferentes sectores de Pasto, generando una jornada crítica para el Benemérito Cuerpo de Bomberos Voluntarios de la ciudad. Las emergencias se registraron simultáneamente en el Santuario de Flora y Fauna Galeras, San Antonio de Aranda y Altos de Chapalito, zonas que incluyen áreas de importancia ambiental estratégica para la región.
Dos de las tres emergencias correspondieron a la reactivación de incendios que había sido previamente controlados. En el volcán Galeras aún se desconocen las causas exactas de la reactivación, mientras que en San Antonio de Aranda el incendio habría sido provocado de manera intencional, generando cuatro focos dispersos en diferentes puntos del sector. Las altas temperaturas, las fuertes ráfagas de viento y las condiciones de tiempo seco han creado un escenario propicio para la propagación acelerada de las llamas en zonas de cobertura vegetal.
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Balance crítico del año en incendios y quemas
En lo corrido de 2023, el municipio de Pasto ha contabilizado 223 eventos relacionados con incendios y quemas forestales en los sectores urbano y rural. Esta cifra refleja una problemática ambiental de creciente magnitud que demanda atención sostenida y estrategias preventivas más efectivas. La mayoría de estos incendios estarían vinculados a acciones humanas, lo que señala la necesidad urgente de reforzar campañas de prevención y concientización ciudadana sobre los riesgos de provocar incendios deliberadamente o mediante prácticas inadecuadas de quemas.


Respuesta de emergencia y desafíos operativos
El Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Pasto desplegó sus unidades para atender las tres emergencias simultáneas. La concentración de focos en el Santuario de Flora y Fauna Galeras, zona de sensibilidad ecológica extrema, agravó la situación tanto por la dificultad operativa como por el impacto ambiental potencial. Las condiciones climáticas adversas —altas temperaturas y sequía— intensificaron el desafío de contención, exigiendo coordinación de múltiples cuadrillas para evitar que el fuego se propagara hacia zonas pobladas o infraestructura crítica.
Los datos disponibles indican que durante las últimas 24 horas anteriores a estos tres incendios principales, habían sido reportados otros focos que demandaron respuesta inmediata, mostrando una presión sostenida sobre la capacidad de respuesta de los organismos de socorro. Este escenario refleja cómo los incendios forestales se han convertido en una emergencia recurrente que requiere tanto medidas reactivas como preventivas de largo plazo en Pasto y la región de Nariño.