Una mañana de siniestros viales marcó este sábado 10 de octubre a Pasto, con varios accidentes de tránsito registrados en sectores como el corregimiento de Jongovito y la avenida Champagnat. Los hechos reavivan la preocupación sobre la presencia de controles de alcoholemia en horas tempranas del fin de semana, cuando conductores que consumieron licor la noche anterior podrían estar circulando.
El incidente más grave ocurrió en Jongovito, donde un taxi terminó impactando contra una vivienda y un poste de energía. De acuerdo con información preliminar, cuatro personas resultaron afectadas y una mujer quedó atrapada en el vehículo, lo que requirió la intervención del Cuerpo de Bomberos para adelantar labores de rescate. Las causas del siniestro estaban aún por establecerse al momento de los reportes iniciales.
En la avenida Champagnat se presentó otro accidente cuando un vehículo de color negro colisionó por la parte trasera contra un camión. Según información preliminar, los ocupantes del automóvil presuntamente se encontraban en estado de embriaguez. Tras descender del vehículo, los involucrados habrían protagonizado un altercado e intentado agredir al conductor del vehículo pesado. Las circunstancias exactas del incidente, incluyendo la confirmación de embriaguez, debían ser verificadas por las autoridades competentes.

La multiplicidad de accidentes durante las primeras horas de la mañana genera un cuestionamiento hacia la Secretaría de Tránsito y Transporte de Pasto sobre la disponibilidad de operativos de detección de conductores en estado de embriaguez durante los sábados y domingos. La pregunta central es: ¿dónde están situados los controles en esos horarios y con qué frecuencia operan?
Desde la perspectiva de la prevención vial, los accidentes de este sábado exponen un vacío potencial en la cobertura de estrategias de control. La embriaguez al volante representa un riesgo comprobado no solo para quien conduce, sino para todos los actores en las vías, especialmente en una ciudad como Pasto donde la densidad vehicular en determinados sectores puede ser significativa. El llamado de atención incluye la necesidad de información pública sobre cuántos controles de alcoholemia se realizan en esos horarios y cuál es el balance de conductores detectados bajo los efectos del alcohol.

La prevención no puede limitarse a determinadas horas del día ni concentrarse únicamente en sectores específicos. Los controles deben responder dinámicamente a los riesgos que se presentan en las vías según patrones de accidentalidad y comportamiento de usuarios. Mientras se conocen los balances oficiales de los siniestros registrados este sábado, las autoridades tienen la responsabilidad de informar a la ciudadanía sobre las medidas concretas que se implementan en las mañanas de los fines de semana y los resultados que arrojan. Simultáneamente, se mantiene el llamado a los conductores para que actúen con responsabilidad y eviten ponerse al volante después de consumir licor.