
Asalto en horas de la madrugada
Pasajeros de un bus que cubría la ruta Cali–Pasto fueron víctimas de un hurto cerca de las 4:00 a. m. del martes 6 de octubre, en el sector del puente Chontaduro, municipio de Rosas, Cauca, sobre la vía Panamericana. La información fue divulgada por Vías de Nariño, que hizo un llamado a las autoridades y a las Fuerzas Militares para fortalecer operativos y patrullajes en este corredor.
Hasta el momento no se han dado a conocer detalles sobre el número de afectados, las pertenencias hurtadas, la empresa transportadora ni la existencia de capturas. Vías de Nariño pidió a los usuarios transitar con precaución, especialmente en desplazamientos nocturnos, recomendación que refleja la gravedad de la situación de seguridad en la zona.

Antecedentes recientes en el sector
El sector de Rosas y sus alrededores ha sido escenario de múltiples hechos similares en los últimos meses, configurando un patrón preocupante de inseguridad. El 16 de julio, pasajeros de un bus de la ruta Pasto–Popayán fueron despojados de sus pertenencias en la vereda El Céfiro, en Rosas, por un grupo de hombres armados. Una semana después, entre los días 30 y 31 de julio, autoridades reportaron el asalto a un bus de la ruta Pasto–Cali hacia las 10:40 p. m. y, horas después, al menos tres buses de servicio público fueron asaltados en el tramo entre Rosas y Timbío.
En agosto, el panorama se agravó aún más cuando delincuentes dispararon contra un bus en la vereda Chontaduro, en Rosas, cuando el conductor se negó a detenerse. Aunque en ese incidente no se reportaron heridos, el hecho evidencia la violencia con la que operan los grupos delictivos en la zona. Usuarios de la vía han denunciado que la Fuerza Pública solo adelanta patrullajes en horas del día, dejando las madrugadas sin cobertura de seguridad.
La Panamericana conecta a Nariño con Cauca, el Valle del Cauca y el interior del país, lo que la convierte en un corredor vital para el comercio y la movilidad regional. Su importancia económica y de conectividad territorial hace que los ataques reiterados afecten no solo a viajeros y transportadores, sino a toda la cadena de suministro y comercio entre regiones.
En los últimos meses, transportadores y viajeros han señalado este corredor como de alto riesgo, tanto por el hurto como por la presencia de grupos armados ilegales en el sur del Cauca. La reiteración de estos eventos sugiere una capacidad operativa consolidada de los delincuentes y una brecha persistente en las estrategias de seguridad desplegadas en la zona.
La solicitud de Vías de Nariño al fortalecimiento de operativos es una respuesta a la demanda creciente de protección, pero la efectividad de estas medidas dependerá de su coordinación con otras autoridades y de una presencia más consistente durante todo el día, especialmente en horarios nocturnos cuando ocurren la mayoría de los ataques.