El Ministerio de Hacienda y Crédito Público del Gobierno de Abelardo de la Espriella declaró insubsistente el nombramiento de Wilmar de Jesús Mejía como director general de la Unidad de Información y Análisis Financiero (UIAF) mediante el Decreto 1289 expedido el 25 de agosto de 2026. La medida formaliza la salida del funcionario apenas cuatro meses después de que el entonces presidente Gustavo Petro lo designara para el cargo en abril de 2026.
Mejía, identificado con cédula de ciudadanía número 98.622.021, ocupaba el cargo de Director General, Código 0015 Grado 27 en la UIAF. Su llegada a la entidad había reemplazado la renuncia de Jorge Arturo Lemus Montañez, quien dejó el puesto en medio de polémicas relacionadas con filtración de información y las denominadas «chuzadas».
La decisión se tomó en ejercicio de las facultades constitucionales y legales del presidente, específicamente las contempladas en el numeral 13 del artículo 189 de la Constitución Política y el artículo 2.2.11.1.2 del Decreto 1083 de 2015. Sin embargo, el acto administrativo no expone en su contenido las razones específicas que fundamentaron la determinación de retirar a Mejía del cargo.

Una renuncia simultánea
De manera paralela a la declaratoria de insubsistencia, se conoció una carta en la que Wilmar de Jesús Mejía presentó voluntariamente su renuncia al cargo ante el presidente Abelardo de la Espriella. En el documento, el funcionario señaló que la dimisión era voluntaria y dejó en manos del mandatario la determinación sobre el momento en que debía hacerse efectiva. «Con el mayor respeto y en ejercicio de la confianza que el cargo exige, me dirijo a usted con el propósito de presentar, de forma voluntaria, mi renuncia al cargo de Director General de la Unidad de Información y Análisis Financiero (UIAF), con efectividad desde el momento en que usted así lo determine», expresó en la comunicación.
En el escrito, Mejía destacó la función de la entidad en la lucha contra el lavado de activos, la financiación del terrorismo y la proliferación de armas de destrucción masiva. Asimismo, manifestó su disposición para facilitar la transición con la nueva administración. «Me pongo a disposición del nuevo Gobierno para efectuar el proceso de empalme en la forma y términos que usted disponga, garantizando la continuidad de las operaciones de inteligencia financiera y el cumplimiento de los compromisos ante el Grupo Egmont y el GAFILAT», escribió.


Investigaciones por presuntos nexos con alias Calarcá
La salida de Mejía se registra mientras estaba relacionado con investigaciones disciplinarias por sus presuntos nexos con alias Calarcá, jefe de una disidencia de las Farc. Según varias investigaciones, Mejía era investigado por presuntamente entregar códigos de frecuencia radial de la Fuerza Pública, así como por brindar un eventual apoyo para la creación de empresas de seguridad que permitieran legalizar armas y preparar a integrantes de esas estructuras ante una eventual finalización de los diálogos con el Gobierno Petro. Los señalamientos estaban relacionados con el período en el que Mejía ejerció funciones en organismos de inteligencia y seguridad del Estado, específicamente durante su desempeño como director de la Dirección de Inteligencia de la Dirección Nacional de Inteligencia (DNI).
Mejía, licenciado en deportes y profesor de educación física, había ocupado posiciones de relevancia durante la administración Petro. Además de su rol en la DNI, fue delegado de la Presidencia de la República ante la Universidad de Antioquia. En noviembre de 2025, cuando aún ocupaba la dirección de inteligencia, fue señalado junto al general Juan Miguel Huertas de tener nexos con alias Calarcá y de pertenecer a una red de infiltraciones en la inteligencia del Estado. Aunque la Procuraduría General lo suspendió inicialmente de su cargo mientras se adelantaba la investigación, en marzo de 2026 no renovó la medida de suspensión, lo que permitió su reintegro a la DNI. Posteriormente renunció a ese cargo el 31 de marzo de 2026, antes de ser designado como director de la UIAF apenas una semana después.
El decreto que declara insubsistente su nombramiento dispone que la decisión debe ser comunicada a Mejía a través de la Subdirección de Gestión del Talento Humano del Ministerio de Hacienda y Crédito Público, y establece que rige a partir de la fecha de su expedición.