El expresidente Gustavo Petro ejerció su derecho a la réplica para responder a las acusaciones del presidente Abelardo de la Espriella sobre un presunto déficit fiscal dejado por su administración. En una intervención de 24 minutos transmitida desde Bruselas, Bélgica, el exmandatario rechazó categóricamente las críticas y atribuyó los problemas de las finanzas públicas al subsidio a los combustibles implementado durante el gobierno de Iván Duque.
Petro cuestionó las cifras presentadas por el Gobierno actual, argumentando que De la Espriella carece de claridad en sus análisis fiscales. «O el señor Abelardo no sabe dividir o simplemente no sabe en dónde está parado frente a la política fiscal y presupuestal del país», afirmó el expresidente. Según su versión, durante su cuatrienio logró reducir el endeudamiento del país del 61% al 58% del PIB, a pesar de asumir obligaciones heredadas.

El costo específico del subsidio a combustibles
Petro precisó que el déficit asociado al precio de los combustibles había alcanzado $70 billones, con cuatro billones pendientes por cubrir. Sin embargo, señaló que la administración De la Espriella pretende incrementar esa cifra en $10 billones adicionales, lo que calificó como una decisión que beneficia a sectores de mayores ingresos mientras traslada los costos al conjunto de la población.
El exmandatario cuestionó el mecanismo de financiamiento de este subsidio. Explicó que cuando el presupuesto nacional cubre el faltante derivado de los subsidios a la gasolina, toda la sociedad asume ese costo, incluyendo a quienes no poseen vehículo ni consumen combustible. «Toda la sociedad, gaste o no gaste gasolina, lo paga porque a través del presupuesto se paga el déficit», manifestó Petro, catalogando esta distribución del costo como «una manera de corrupción».

Críticas a la deuda heredada y las políticas previas
La replica de Petro se extendió hacia administraciones anteriores. Acusó a Iván Duque y a José Manuel Restrepo, actual vicepresidente de la República, de haber implementado políticas que transfirieron recursos públicos hacia los sectores más ricos mediante subsidios, fondos obtenidos del Fondo Monetario Internacional (FMI) y pagos a propietarios privados de las Entidades Promotoras de Salud (EPS). Según Petro, su gobierno pagó casi $100 billones en empréstitos del FMI y deudas derivadas de la política de subsidios durante la pandemia de COVID-19.
El expresidente enfatizó que durante su administración se redujo la deuda y se aumentó la inversión productiva, el empleo, mientras se reducía la pobreza y el hambre. Agregó que estas mejoras se lograron a pesar de los obstáculos impuestos por la Corte Constitucional y el Congreso para gravar a los sectores más ricos e improductivos del país.

Propuesta para reducir el déficit fiscal
Petro plantéó que el déficit fiscal debe reducirse junto con el costo de la deuda, ya que los intereses no pueden superar el crecimiento económico del país. «Lo que hay que hacer es recortar el déficit fiscal y bajar la tasa de interés de la deuda», afirmó. Además, reiteró su posición sobre una mayor tributación de los sectores de mayores ingresos: «Más impuestos a los ricos, a los megarricos de Colombia», expresó, cuestionando el respaldo que, según su perspectiva, esos sectores brindan al presidente De la Espriella.