El alcalde encargado de Pasto, Giovanni Guerrero, confirmó que la celebración del Onomástico de la capital nariñense sí se realizará este año, con una programación tentativa para la segunda semana de noviembre. El anuncio llega después de las gestiones adelantadas por la Secretaría de Cultura y Juventudes en Bogotá para garantizar los recursos necesarios que respalden las principales actividades culturales de la ciudad.
Guerrero aseguró que los recursos para el Carnaval de Negros y Blancos también están garantizados, y que ya se han adelantado reuniones con los artesanos y la Secretaría de Hacienda para definir las partidas presupuestales. La administración municipal busca que el dinero llegue con suficiente anticipación, permitiendo que los artesanos cuenten con un verdadero impulso financiero durante el proceso de elaboración de carrozas y demás motivos del Carnaval, y no cuando las obras ya estén prácticamente terminadas.

Recursos gestionados ante el Gobierno Nacional
El alcalde encargado confirmó que la bolsa de recursos gestionados ante el Gobierno Nacional asciende a aproximadamente $2.000 millones de pesos, destinada a respaldar tanto el Onomástico de Pasto como el Carnaval de Negros y Blancos. Guerrero reconoció que el proceso enfrentó dificultades relacionadas con la transición del Gobierno Nacional, pero aseguró que actualmente existen mayores claridades en las gestiones. De hecho, anunció que realizará un nuevo viaje a Bogotá la próxima semana para continuar avanzando en estas diligencias.
Carnaval de Negros y Blancos también confirmado, con posible invitado de China
La administración municipal reiteró que el Carnaval de Negros y Blancos se realizará, mientras continúa la articulación con los diferentes sectores involucrados en su organización. Adicionalmente, se espera la presencia en Pasto del embajador de China este jueves, encuentro que podría abrir la posibilidad de que ese país sea el invitado especial del Carnaval en el marco de su centenario.
Desde la Alcaldía señalaron que, aunque todavía existen algunos inconvenientes administrativos y financieros por resolver, estos ya han sido explicados a los diferentes actores y se considera superada la etapa de incertidumbre que caracterizó los meses anteriores. La ciudad se prepara así para su Onomástico en noviembre y para una nueva edición del Carnaval de Negros y Blancos, con la expectativa de que los recursos lleguen oportunamente para fortalecer al sector cultural y, especialmente, a los artesanos que son actores fundamentales en estas celebraciones.