Las fuertes lluvias registradas en Pasto el martes 27 de octubre provocaron una cascada de emergencias que afectaron viviendas, infraestructura vial y sistemas de drenaje en diversos sectores de la ciudad. El cambio brusco de las condiciones climáticas, tras días de altas temperaturas, generó situaciones que requirieron la intervención inmediata del Cuerpo de Bomberos y las autoridades de gestión del riesgo.
Uno de los casos más graves se presentó en un lavadero de vehículos del barrio Niza, donde colapsó un muro presuntamente por deficiencias en el sistema de alcantarillado. El incidente evidenció la vulnerabilidad de la infraestructura local ante eventos climáticos intensos. A esta situación se sumaron encharcamientos y inundaciones en el puente del sector del Estadio Libertad, así como el colapso de sumideros en barrios como Las Lunas, El Progreso y Santa Clara.
En el barrio Las Lunas, los residentes de una vivienda multifamiliar vieron cómo el agua se acumulaba de manera peligrosa en sus hogares. Ante la emergencia, fue necesario desplegar una motobomba para evacuar el agua y evitar daños mayores. La Dirección para la Gestión del Riesgo de Desastres (DGRD) realizó la entrega de ayudas a las personas afectadas por las inundaciones.


Respuesta de emergencia y causas identificadas
El personal de Bomberos Pasto desplegó diferentes acciones para controlar las situaciones reportadas y reducir los riesgos. Durante las labores de atención, los organismos de emergencia identificaron que el taponamiento de los sistemas de drenaje fue un factor determinante en la generación de varias de estas emergencias. La acumulación de residuos sólidos en sumideros y conductos impidió el flujo normal del agua lluvia, aumentando la presión sobre la infraestructura existente.

Recomendaciones de prevención
Ante este panorama, Bomberos Pasto reiteró el llamado a la ciudadanía para realizar una adecuada disposición de los residuos sólidos y evitar arrojar basuras a las calles y sistemas de drenaje. Esta medida de prevención es fundamental, especialmente durante jornadas de fuertes precipitaciones, cuando las obstrucciones pueden aumentar exponencialmente el riesgo de inundaciones y generar nuevas emergencias en distintos sectores de la capital nariñense. Las autoridades insisten en que la responsabilidad ciudadana es clave para mitigar los efectos de eventos climáticos adversos.