La Fiscalía General de la Nación presentó ante un juez de control de garantías a un hombre señalado de abusar sexualmente de su compañera sentimental. Los hechos se remontan al 19 de octubre de 2019, cuando el presunto agresor ingresó a la habitación donde dormía la víctima en un inmueble de Ipiales (Nariño) y la abusó sexualmente, para luego abandonar el lugar.
Según la investigación, después del abuso la víctima decidió terminar la relación sentimental. Esta decisión desencadenó una cadena de conductas delictivas: el hombre habría perseguido, amenazado y acosado a la víctima tanto en su casa como en su lugar de trabajo, situaciones que se extendieron hasta 2022. El hostigamiento prolongado agravó el cuadro delictivo que ahora enfrenta el procesado.
Lea tambien: Condenado a 15 años de prisión por intento de feminicidio contra su compañera sentimental en Pasto

Imputación y captura
Un fiscal de la Seccional Nariño imputó al hombre el delito de acceso carnal abusivo con menor de 14 años agravado. Durante la audiencia ante el juez de control de garantías, el procesado no aceptó los cargos en su contra. Como resultado, fue ordenada su medida de aseguramiento en centro carcelario.
El capturado fue asegurado el 25 de septiembre de 2026, cuando funcionarios del Cuerpo Técnico de Investigación (CTI), con apoyo de uniformados de la Sección de Investigación Criminal (Sijin) de la Policía Nacional, lo aprehendieron mientras se movilizaba por un sector del barrio Camilo Torres de Ipiales. La captura se produjo casi siete años después de ocurridos los hechos iniciales, lo que refleja el tiempo requerido para la investigación y la ubicación del imputado.
Contexto del delito
Este caso pone de manifiesto cómo los delitos sexuales al interior de relaciones de pareja van frecuentemente acompañados de conductas de acoso y hostigamiento posterior. La extensión de las amenazas hasta 2022 evidencia un patrón de comportamiento abusivo que trasciende el evento inicial y se convierte en una persecución sistemática de la víctima en sus espacios cotidianos.
El procesado permanecerá en custodia mientras avanza el proceso judicial, en el cual podrá ejercer su derecho a la defensa y a la impugnación de los cargos que enfrenta ante la justicia nariñense.