Lo que debía ser una vitrina para promover la movilidad sostenible en Pasto terminó generando un inesperado enfrentamiento entre dos dependencias de la propia Alcaldía. Durante la Feria de la Movilidad y Sostenibilidad, realizada el jueves 24 de septiembre en la Plaza de Nariño en el marco del Día sin Carro y sin Moto, la Dirección Administrativa de Espacio Público adelantó un operativo que culminó con la incautación de 12 carpas utilizadas por empresas y emprendimientos participantes en el evento.
La actividad había sido promovida por la Secretaría de Tránsito y Transporte y la Subsecretaría de Movilidad, que invitaron a varias empresas a participar con motocicletas eléctricas, scooters y productos relacionados con soluciones de transporte sostenible. Sin embargo, según la versión de Espacio Público, la autorización otorgada permitía únicamente la exposición de estos productos, mas no su comercialización.
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El punto de conflicto: autorización vs. comercialización
El director de Espacio Público, coronel (r) Carlos Arley Salamanca, explicó a El Contraste Noticias que la Secretaría de Movilidad realizó el trámite formal para utilizar la Plaza de Nariño, pero posteriormente habría incluido un componente comercial que no estaba contemplado en la solicitud original. «Se les autorizó la Plaza de Nariño. Ellos decidieron incluir una actividad comercial, pero era con marcas comerciales, cosa que no está permitida en la Plaza de Nariño», señaló Salamanca.
El funcionario justificó la incautación de las carpas como una acción necesaria para hacer cumplir la normatividad sobre el uso del espacio público municipal. La decisión de Espacio Público dejó en evidencia que no existió coordinación previa entre las dependencias que promovieron el evento y la dirección encargada de autorizar y controlar el uso de la plaza.

Afectación a participantes y paradoja institucional
El operativo generó molestia entre los empresarios y emprendedores que participaban en la feria. Muchos de ellos habían invertido recursos en transporte, logística y montaje de sus carpas esperando aprovechar esta jornada para dar a conocer sus productos y realizar ventas. Al enfrentar el decomiso de sus estructuras, varios decidieron retirarse del evento sin poder concretar las transacciones comerciales que habían previsto.
La situación expone una paradoja institucional: la Alcaldía invitó empresas a mostrar soluciones innovadoras de movilidad como parte de una estrategia de promoción de la sostenibilidad, pero otra dependencia de la misma entidad municipal intervino para sancionar lo que consideró un uso no autorizado del espacio público. Esto plantea interrogantes sobre los procesos internos de comunicación y coordinación entre las distintas secretarías y direcciones de la administración municipal.
El episodio ocurre en un momento en el que el país reflexiona sobre movilidad: mientras en Cartagena se desarrolla el Encuentro Nacional de Agentes de Tránsito – Equidad y Género, reuniendo a cerca de 300 agentes de diferentes ciudades para discutir desafíos de movilidad y seguridad vial, en Pasto una iniciativa institucional propia terminó enfrentada por cuestiones administrativas internas.