El Ejército de Liberación Nacional (ELN) rechazó categóricamente la postura de confrontación del gobierno del presidente Abelardo de la Espriella, que exige a los miembros de grupos armados ilegales entregarse incondicionalmente a la justicia ordinaria o enfrentar la fuerza del Estado. Alias Fabio, comandante político del Frente de Guerra Oriental, lanzó una advertencia directa: el grupo está dispuesto a llegar «hasta las últimas consecuencias» si la administración mantiene una estrategia de guerra abierta.
En declaraciones al noticiero Canal 1 Noticias, alias Fabio rechazó que la guerrilla asista a una mesa de negociación bajo presión militar. «Jamás una tempestad como la que quiere plantear el presidente Abelardo de la Espriella podrá someter y llevar al ELN humillado a una mesa de negociación», expresó. El comandante, cuya estructura opera principalmente en Arauca, Boyacá y Casanare, insistió en que cualquier diálogo debe partir del reconocimiento de la guerrilla como actor político y no de exigencias de rendición.
A pesar del tono combativo, alias Fabio dejó una puerta abierta al diálogo condicional. Según su versión, la paz en Colombia requiere acuerdos sobre «transformaciones profundas» que no se lograrán bajo imposiciones. «Si quiere la paz, la paz la damos nosotros. Y si sigue planteando la guerra, pues tendremos que responder también de la misma forma», señaló, reiterando que el ELN está disponible para hablar si el Gobierno convoca una negociación real.

Respuesta militar y acusaciones contra la administración anterior
El comandante guerrillero aseguró que el ELN está preparado para resistir cualquier ofensiva con «tecnología, inteligencia y audacia». Negó que la muerte de un líder signifique el fin de la organización: «Ellos le colocan precio a las cabezas de los comandantes y creen que con matar un comandante el ELN se acabó. No. Miles de combatientes empuñarán las armas y miles de comandantes saldrán a ponerse al frente». Alias Fabio recalcó que, después de dos meses de gobierno de De la Espriella, ningún comandante del ELN ha sido capturado o muerto.

Sobre el fracaso de los diálogos durante la administración de Gustavo Petro, alias Fabio atribuyó la ruptura a falta de voluntad política del Gobierno anterior. Acusó a esa administración de haber intentado forzar al ELN a entregar las armas y de catalogarlo como una organización ligada al narcotráfico. «No hubo voluntad política del Gobierno pasado. Se equivocó de cacho a rabo. Se llenó de odio porque no le obedecimos que entregáramos las armas», sostuvo.

Denuncias y posición sobre menores de edad
El comandante también negó que el ELN reclute menores de edad y lanzó acusaciones contra funcionarios del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) en Arauca. Denunció que un funcionario de esa entidad actuaría como contacto para que menores abandonaran el programa y se vincularan a la guerrilla, ofreciéndoles dinero. «Un funcionario (del Icbf) se presta como contacto para que los muchachos menores de edad que salen, que los entregan, salen comprometidos, le ofrecen plata y queda bienestar familiar como el contacto para que sigan pasando la información», denunció. Hasta el momento, el ICBF no ha emitido pronunciamiento al respecto.
La confrontación entre el Gobierno de De la Espriella y el ELN marca un cambio radical respecto a los intentos de diálogo durante la administración anterior. Mientras la administración actual ha reafirmado que no reconocerá a integrantes de grupos armados como actores políticos, cerrando toda posibilidad de negociación política, el ELN mantiene una postura dual: rechaza el sometimiento pero deja abierta la puerta a conversaciones sobre cambios profundos en el país.