El Tambo encendió las alarmas sobre la crítica situación de disponibilidad de agua en el municipio. La Administración Municipal y la Unidad de Servicios Públicos advirtieron que los niveles de las fuentes que abastecen el acueducto se han reducido considerablemente, situación que podría comprometer la continuidad del servicio si las condiciones de sequía persisten en las próximas semanas.
La problemática no es nueva en la región. Nariño enfrenta una prolongada temporada de bajas lluvias intensificada por las condiciones asociadas al fenómeno de El Niño, lo que ha generado presión sobre los sistemas de abastecimiento de agua en varios municipios simultáneamente. Reportes recientes indican que cerca de 20 localidades del departamento han registrado problemas de desabastecimiento, y varias ya han iniciado ciclos de racionamiento.
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Municipios afectados por la escasez hídrica
Entre las localidades que han reportado dificultades en el suministro de agua se encuentran Ospina, Chachagüí, Mallama, San Bernardo, Gualmatán, Aldana, Arboleda, Túquerres, Ricaurte, Albán, Ancuya, La Llanada, Guaitarilla, Ipiales, Buesaco y Colón. La situación es particularmente crítica en algunos de estos municipios, donde ya se han implementado medidas restrictivas para garantizar que el recurso llegue a la población.
En contraste, Pasto por el momento no contempla implementar racionamientos, aunque las autoridades municipales mantienen vigilancia sobre el comportamiento de las lluvias y los niveles de las fuentes hídricas. Esta disparidad refleja que el impacto de la sequía no es uniforme en toda la región, pero existe una preocupación compartida: la reducción de precipitaciones está ejerciendo presión considerable sobre los sistemas de abastecimiento departamentales.


Llamado a la comunidad: medidas de prevención inmediatas
En El Tambo, las autoridades insistieron en que la comunidad debe actuar desde ahora para evitar que la situación escale a escenarios más críticos. Las recomendaciones incluyen evitar el desperdicio de agua, reparar fugas en viviendas y establecimientos, hacer uso responsable del recurso, reducir el consumo en actividades no prioritarias y reportar daños en las redes de distribución. El mensaje central es claro: cada gota cuenta.
La Gobernación de Nariño ha venido coordinando con los municipios la preparación de planes de contingencia frente a los posibles efectos del fenómeno de El Niño, entre ellos la disminución de lluvias, los incendios forestales y el desabastecimiento de agua. Sin embargo, la responsabilidad de conservar el recurso también recae en la población, cuyo comportamiento será determinante para que las medidas preventivas sean suficientes o si será necesario adoptar restricciones más severas.
Las autoridades de El Tambo hacen énfasis en no esperar a que lleguen los cortes de servicio para comenzar a ahorrar agua. El comportamiento de las lluvias durante las próximas semanas definirá si la situación mejora o si el municipio debe transitar hacia ciclos de racionamiento como ya ocurre en otros municipios de Nariño.