Estados Unidos ha suspendido temporalmente todas las citas para solicitar visados de inmigrante en todo el mundo, incluidas las 272 sedes diplomáticas del país. La medida fue confirmada por un portavoz del Departamento de Estado, quien explicó que responde a la necesidad de reentrenar al personal consular en nuevos procedimientos relacionados con la evaluación de solicitantes.
Aunque se trata de una pausa temporal, el Departamento de Estado no ha precisado una fecha específica para la reanudación de las citas. Sin embargo, las entrevistas que ya estaban programadas no han sido canceladas de forma definitiva, sino que están siendo reprogramadas. Los solicitantes con citas agendadas en embajadas y consulados fueron notificados por correo electrónico sobre la suspensión temporal, según reportó The Wall Street Journal.
La capacitación del personal consular había comenzado desde la semana anterior como parte de una actualización de los procedimientos consulares a nivel mundial. El material formativo fue distribuido después de que un juez federal declarara ilegal un veto a visados dirigido a ciudadanos de 75 países, ordenando así una revisión de las políticas implementadas.

Objetivo de la capacitación
Según el Departamento de Estado, el reentrenamiento busca implementar programas actualizados para garantizar que los solicitantes de visa «no se conviertan en una carga pública según la ley estadounidense» ni dependan de «los beneficios gubernamentales destinados a los estadounidenses necesitados». Esta directriz responde a nuevos criterios de evaluación que la administración Trump ha implementado como parte de su política migratoria endurecida.
Las visas de inmigrante son aquellas que permiten a extranjeros ingresar a Estados Unidos con el objetivo de obtener la residencia permanente, conocida como green card. Entre los solicitantes predominan padres, hermanos y cónyuges de ciudadanos estadounidenses, así como titulares de visas de trabajo patrocinadas por empresas estadounidenses.

Contexto de políticas migratorias más restrictivas
Este anuncio es el más reciente de una serie de medidas adoptadas por la administración Trump para endurecimiento de su política migratoria. Recientemente, la Casa Blanca propuso nuevas tarifas de más de 100.000 dólares para obtener visas de trabajo H-1B. Además, el Departamento de Estado anunció que planea realizar lo que podría ser la mayor revocación masiva de visas en la historia de Estados Unidos, dirigida a hasta 200.000 extranjeros que ingresaron al país con visas temporales de turismo y negocios antes de solicitar asilo.