El presidente Abelardo De La Espriella anunció un ambicioso paquete de 14 medidas denominado «Plan Marshall» para la reconstrucción y transformación del Chocó, tras una reunión en Quibdó con líderes de los principales grupos empresariales del país. La iniciativa busca impulsar la recuperación del departamento, que fue epicentro del terremoto del 10 de agosto, pero también responde a lo que el mandatario describió como un histórico abandono estatal de la región.
De La Espriella designó a José Leonidas Tobón, viceministro de Agricultura y oriundo del Chocó, como gerente de la reconstrucción. Tobón tendrá la responsabilidad de vigilar la ejecución de los proyectos y servir como enlace directo con el Gobierno Nacional, coordinando con la gobernadora departamental. Entre sus principales tareas estarán el seguimiento al malecón de Quibdó, el paquete de infraestructura vial, la estrategia minera, el estudio del corredor interoceánico y la estructuración del régimen especial para atraer inversión privada.
El presidente enfatizó que el objetivo es hacer del Chocó un departamento próspero e independiente de las transferencias estatales. «Ayudemos al Chocó a ponerse en pie», señaló De La Espriella al inicio de su intervención, rechazando la idea de replicar modelos extranjeros sin adaptación. «Chocó es Chocó y tiene su propia geografía y su cultura. Tiene sus propias necesidades», aclaró el mandatario.


Inversión en infraestructura vial, energía y conectividad
Uno de los anuncios más relevantes fue el paquete de cinco grandes vías que permitirán al Chocó acercarse al mar, con una inversión total de un billón de pesos, aportados por empresarios. De este monto, la mitad será financiada a través de obras por impuesto y la otra mitad por donaciones directas. El paquete también incluye la construcción de un aeropuerto en la zona.
El mandatario también presentó la construcción del malecón de Quibdó como una obra estratégica para transformar la capital departamental y potenciar su potencial turístico y económico, financiada conjuntamente con el sector privado. Adicionalmente, propuso la ejecución del canal interoceánico entre Urabá y Chocó, un proyecto de conectividad que buscará unir ambas costas del país y abrir nuevas oportunidades comerciales para la región.


Emprendimiento, formalización minera y atracción de inversión
Para impulsar el emprendimiento chocoano, se anunció una donación de 5.000 millones de pesos por parte de Bancolombia, Colombina y Tecnoglass, que fungirá como capital semilla para negocios. Según confirmó el ministro de Industria, Comercio y Turismo, Mauricio Gómez, estos recursos beneficiarán a 1.000 emprendedores chocoanos, quienes recibirán 5 millones de pesos cada uno para iniciar sus propios proyectos. Adicionalmente, se implementarán estrategias de bancarización para la región y compra directa de la producción de viche por parte de Antioquia.
El Gobierno también prevé planes de formalización minera en el departamento y obras de transmisión de energía. A través de la declaratoria de emergencia económica, el presidente anunció un régimen especial para atraer inversión privada a la zona, con el objetivo de traer nuevas fábricas y proyectos productivos. De igual manera, se contemplan 100 becas para jóvenes chocoanos y la puesta en marcha del programa de Pueblos Milagro en Nuquí y Bahía Solano, enfocado en potenciar el desarrollo turístico y comunitario de estos municipios.
A la cumbre de Quibdó asistieron empresarios de la talla de Jaime Gilinski y Gabriel Gilinski, del Grupo Gilinski; Alejandro Santo Domingo, de Valorem; Luis Carlos Sarmiento, del Grupo Aval; Juan Carlos Mora, de Bancolombia; Fuad Char, de Olímpica; César Caicedo, de Colombina; Christian Daes, de Tecnoglass; David Vélez, de Nubank; y Miguel Cortés Kotal, del Grupo Bolívar, además de representantes de la Organización Ardila Lülle. Esta convergencia de actores públicos y privados refleja la apuesta del Gobierno por integrar al sector empresarial en la reconstrucción del Chocó.