En la madrugada del jueves 22 de octubre, las Fuerzas Militares ejecutaron un bombardeo contra un campamento del Frente de Guerra Suroccidental del ELN en zona rural de El Tambo, Cauca, dejando un saldo preliminar de nueve integrantes abatidos de la guerrilla, entre ellos el cabecilla alias ‘Marcos Pacífico’, cuya identidad aún está pendiente de confirmación mediante cotejo decadactilar.
Durante las primeras horas del jueves, varios medios de comunicación ubicaron inicialmente la operación en Nariño o en el límite entre ambos departamentos, generando confusión sobre el lugar exacto del bombardeo. El presidente Abelardo de la Espriella despejó la incertidumbre al confirmar a través de su cuenta en X que el ataque se desarrolló en El Tambo, Cauca, y que el balance era de nueve bajas. Además, publicó un video grabado cerca de la 1:00 de la madrugada en el que autorizaba la operación al ministro de Defensa, general en retiro Eduardo Mora.
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Perfil del cabecilla abatido
Según el Gobierno, ‘Marcos Pacífico’ es el alias de Neftalí Riascos Alegría, quien era el segundo cabecilla y responsable militar del Frente de Guerra Suroccidental, estructura máxima del frente José María Becerra. Riascos Alegría, de 49 años y con aproximadamente 28 años en la organización guerrillera, estaba identificado como encargado de dirigir estructuras del ELN que operan en Cauca, Nariño y Valle del Cauca.
Las autoridades le atribuyen secuestros, atentados y ataques contra la Fuerza Pública en Cali y Buenaventura, además de órdenes a milicias urbanas durante las protestas de 2022. Su influencia armada se extendía por municipios estratégicos como Guapi, Timbiquí, Argelia, El Tambo y López de Micay, en Cauca, regiones clave para el control de corredores de narcotráfico y otras economías ilícitas. Mantenía una disputa territorial con las disidencias de las Farc por el dominio del cañón del Micay.

Quinta operación de bombardeo del Gobierno
Esta es la quinta operación de bombardeo autorizada por el presidente De la Espriella desde el inicio de su gobierno en agosto de 2026 y la segunda dirigida específicamente contra el ELN. De acuerdo con reportes, la ofensiva se preparó durante varias semanas y contó con apoyo de inteligencia de Estados Unidos. Tropas del Ejército Nacional ingresaron posteriormente a la zona para asegurar el área, verificar los resultados y recuperar material de guerra.
El Gobierno calificó el resultado como un «golpe demoledor» a la estructura militar, el mando territorial y las redes urbanas del ELN en el Pacífico colombiano. Las autoridades continúan con las verificaciones forenses para confirmar de manera definitiva la identidad de los nueve integrantes abatidos en la operación.