Nariño enfrenta una crisis de salud mental sin precedentes. De acuerdo con el Instituto Departamental de Salud de Nariño (IDSN), a la semana 32 de 2026 se habían reportado 1.713 casos de intento de suicidio en el departamento, una cifra que refleja una problemática que atraviesa los 64 municipios y afecta a adolescentes, jóvenes y adultos por igual.
Lo más preocupante es que el 44 % de las personas que realizaron un intento volvió a presentarlo durante el mismo año epidemiológico, lo que demuestra la naturaleza recurrente de la crisis y la necesidad urgente de intervenciones efectivas. Además, la presencia de casos entre niños y adolescentes agrava la situación y genera especial alerta en las autoridades de salud.
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Mujeres y adolescentes: los más vulnerables
El análisis del IDSN muestra patrones claros en la distribución de casos según género y edad. Del total, el 59 % corresponde a mujeres y el 41 % a hombres. En el caso de las mujeres, el grupo más afectado es el de 12 a 18 años, con 37,68 % de los casos, mientras que en los hombres la proporción más alta se concentra entre los 27 y 59 años, con 40,85 %. De particular gravedad es la identificación de casos en niños entre 5 y 11 años, una realidad que amplía el rango de edades en riesgo.
Problemas familiares, económicos y consumo de drogas como factores desencadenantes
Detrás de cada intento existe un complejo entramado de factores de riesgo. El informe del IDSN identifica la ideación suicida como el factor más frecuente, presente en el 40 % de los casos, seguido por antecedentes de trastorno mental (33 %), plan suicida (26 %) y consumo de sustancias psicoactivas (18 %). Las situaciones que gatillan las crisis incluyen conflictos familiares y de pareja, dificultades económicas, muerte de familiares, problemas académicos y situaciones de violencia.
En cuanto a los mecanismos utilizados en los intentos, las intoxicaciones representan el 55 % de los registrados, seguidas por el uso de armas cortopunzantes (26,2 %) y ahorcamiento (12,3 %). Respecto a la atención recibida, el 94 % de las personas tuvo acceso a atención psicológica, el 73 % a atención psiquiátrica y el 57,3 % requirió hospitalización.
Pasto registra la tasa más alta de intentos de suicidio en el departamento, con 111,6 casos por cada 100.000 habitantes, seguido por municipios como Los Andes, Nariño, La Cruz, Aldana y Túquerres. Esta disparidad territorial subraya la necesidad de fortalecer la respuesta en instituciones de salud mental en diferentes zonas del departamento.
Ante el panorama crítico, la directora del IDSN, Ana Belén Arteaga Torres, presentó ante la Asamblea Departamental un proyecto de ordenanza para actualizar las políticas públicas de salud mental y prevención y atención del consumo de sustancias psicoactivas. La propuesta busca fortalecer las herramientas disponibles en los 64 municipios para prevenir estas situaciones y garantizar una atención más oportuna y efectiva. Las autoridades insisten en que escuchar, hablar de salud mental y detectar las señales de alerta puede salvar vidas. Aquellos que lo necesiten pueden contactar la Línea Glia de teleorientación gratuita al 317 805 4329.