Un hostigamiento armado contra la estación de Policía de El Peñol alteró la tranquilidad del municipio en la mañana del domingo 4 de octubre. El ataque, que se prolongó por más de una hora a partir de las 7:30 a.m., incluyó ráfagas de fusil y, según reportes preliminares, posible uso de explosivos no convencionales lanzados posiblemente desde aeronaves no tripuladas.
Edwin Andrés Chávez, autoridad mayor de la Comunidad Indígena El Peñol, confirmó que «hubieron ráfagas de fusil, pero fue más de una hora prácticamente el hostigamiento que se presentó». Según su relato, varias viviendas de comuneros ubicadas al lado de la estación de Policía resultaron afectadas, así como otras en el sector de La Cuchilla, que habrían sido utilizadas por los atacantes como posiciones para realizar el asalto.
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Debilitamiento de la presencia militar en la zona
Las autoridades denuncian que la situación se agudizó por la retirada de efectivos militares. Chávez señaló que «el Ejército como tal no se ha visto hasta el momento la llegada de los mismos. Estuvo un grupo del GOES, pero este mismo fue retirado esta semana y creo que se aprovechó esa situación por parte de estos grupos al maroles de la ley». Agregó que la comunidad había reportado previamente sobre estas situaciones, pero el ataque sorprendió a los habitantes en una mañana de domingo.
Cabe recordar que desde el pasado 26 de febrero, la Defensoría del Pueblo había emitido una alerta temprana sobre el incremento de la violencia en la zona, señalando el riesgo que enfrentaba la población civil.


Responsabilidad y reacción de las autoridades
Andrés Peñaranda, Subsecretario de Seguridad de Nariño, atribuyó el ataque al grupo armado ilegal Franco Benavides, perteneciente a la estructura Estado Mayor Central. Desde la Gobernación del Departamento de Nariño rechazaron categóricamente «este tipo de acciones terroristas que ponen en peligro la protección y la vida de la población civil, en especial un día de mercado donde la gente sale de la ruralidad al pueblo a hacer sus actividades en proyección a toda la semana».
El ataque obligó el despliegue de tropas del Ejército Nacional y unidades especializadas para respaldar a los uniformados y asegurar los accesos al municipio. Hasta el momento, las autoridades no han confirmado si hubo personas lesionadas entre los uniformados o la población civil, aunque continúan revisando los reportes recibidos desde el lugar.
Tras los hechos, la comunidad permaneció confinada en sus viviendas por temor a nuevos ataques. Chávez manifestó: «Hoy nadie, nadie sale. Ahorita está en estos momentos todo el mundo está en sus casas, estamos refugiados». Indicó además que no han podido hacer desplazamiento con la guardia indígena para verificar daños en la zona. Las autoridades convocaron para el lunes a un consejo de seguridad para analizar la situación y evaluar nuevas estrategias de protección en el municipio.