
Gasolina sube $46; ACPM permanece congelado
El galón de gasolina corriente sube en promedio $46 desde el 1 de octubre, un incremento de 0,29 % frente a septiembre, mientras el ACPM se mantiene sin cambios por segundo mes consecutivo. Los ministerios de Minas y Energía y de Hacienda fijaron estos precios de referencia que rigen desde el inicio del mes. El promedio de las 13 ciudades principales se desplaza de $15.886 a $15.933 en gasolina motor corriente E10, mientras el diésel B10 se queda en $11.320.
En Pasto, la gasolina corriente registra un precio de referencia de $13.966 por galón, un aumento de $46 frente a septiembre. El ACPM en la ciudad permanece en $10.529. Para un conductor con un tanque de 10 galones, el ajuste representa unos $460; en un tanque de 12 galones, cerca de $550. Es importante notar que el precio de cada surtidor puede variar según el municipio y los márgenes comerciales locales.

El etanol y la recuperación del sector cañero
El Gobierno no atribuye el alza a fluctuaciones del petróleo crudo ni al margen de refinación, sino a la actualización del precio reconocido a los productores de etanol, componente de la mezcla E10. Este biocombustible proviene de la caña de azúcar, concentrada principalmente en el Valle del Cauca, una de las zonas más impactadas por el terremoto del 10 de agosto. Con este ajuste, el Ejecutivo busca «acompañar al sector y generar alivios» para su recuperación. Se trata del primer aumento después de que en septiembre se congelaran tanto la gasolina como el ACPM como medida de protección social posterior al sismo.
La cartera de Minas argumenta que evitó un traslado mayor de costos del ACPM al consumidor mediante ajustes en los componentes de su fórmula de cálculo. Esto implica, según el comunicado oficial, un ahorro fiscal estimado de $15.803 millones en octubre, dado que la Nación requiere menos recursos para sostener el precio del diésel. Sin embargo, los cálculos de la Asociación Nacional de Instituciones Financieras (Anif) revelan una brecha preocupante: con corte al 28 de septiembre, el ACPM local estaba aproximadamente $8.400 por galón por debajo de la referencia internacional, con un precio interno de $11.400 frente a $19.820 en el mercado externo.
Desde enero, la referencia internacional del diésel ha pasado de unos $11.900 a $19.820, un alza de 67%, mientras el precio interno apenas se ha movido alrededor de 3%. El economista Iván Arroyave advirtió que con el petróleo diésel más caro en el mercado externo y el precio interno congelado, la brecha del Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles se amplía, aumentando la presión sobre las finanzas públicas que subsidian el galón.
Impacto diferenciado en conductores y transportadores
Para el conductor particular el golpe es marginal: menos de medio punto porcentual después de mes y medio de precios estables. El efecto que el Gobierno procura evitar recae sobre el ACPM, que mueve carga, buses y buena parte de la cadena de alimentos. Mantenerlo estable este mes contiene, al menos temporalmente, una presión directa sobre fletes y pasajes. El costo se reparte entre diferentes sectores: el consumidor de gasolina financia, vía el etanol, un mejor precio reconocido al productor cañero del suroccidente, mientras el fisco continúa absorbiendo la diferencia del diésel frente al mercado externo.
La maniobra evita un impacto inmediato en la inflación del transporte de carga y de pasajeros, aunque su sostenibilidad depende de la evolución de los precios internacionales. Si el diésel internacional permanece en niveles altos cercanos a $19.800, mientras el precio interno se mantiene en $11.300, los próximos ajustes serán cada vez más complejos de administrar. Anif ha puesto sobre la mesa este punto crítico de cara a 2027, señalando que el FEPC volverá a pesar significativamente en el presupuesto nacional si no hay cambios en esta dinámica.