Un operativo conjunto entre soldados del Batallón de Ingenieros de Combate N.° 23 de la Brigada 23 y la Dirección de Antinarcóticos de la Policía Nacional permitió ubicar y destruir un laboratorio destinado al procesamiento de permanganato de potasio en zona rural del municipio de El Rosario. La operación representa un golpe significativo contra las estructuras dedicadas al tráfico de drogas en Nariño, debilitando las capacidades logísticas empleadas en la cadena del narcotráfico regional.
Según las autoridades, el laboratorio pertenecería presuntamente al GAO-r Estructura Franco Benavides, uno de los grupos armados organizados que operan en el departamento. Durante el operativo fueron encontrados 2.865 galones de insumos químicos líquidos y 2.650 kilogramos de insumos químicos sólidos, además de otros elementos utilizados para el proceso de producción de sustancias de síntesis.

Impacto económico en las economías ilícitas
De acuerdo con el reporte oficial de la Tercera División del Ejército Nacional, la operación representa una afectación estimada de más de $280 millones a las economías ilícitas de esta estructura. Esta cifra refleja tanto el valor de los insumos incautados como el impacto en la infraestructura física del laboratorio, limitando temporalmente la capacidad de producción de la organización criminal.
El decomiso de permanganato de potasio reviste particular importancia, ya que se trata de un precursor químico fundamental en la síntesis de cocaína. La interdicción de este tipo de laboratorios afecta directamente la cadena de producción de narcóticos que posteriormente salen del departamento hacia mercados nacionales e internacionales, impactando las fuentes de financiamiento de estos grupos.


Operación contra el narcotráfico en Nariño
Las autoridades destacaron que este resultado hace parte de las operaciones continuas contra las estructuras que desarrollan actividades relacionadas con el narcotráfico en el departamento de Nariño. Los operativos coordinados entre unidades del Ejército y la Policía han venido intensificándose en zonas rurales donde operan laboratorios clandestinos de procesamiento de drogas, buscando desmantelar las redes de producción de sustancias ilícitas.
Este tipo de operaciones son fundamentales para combatir el crimen organizado que utiliza territorios de Nariño como base logística para la producción y tráfico de drogas. La región, por su proximidad con Ecuador y su acceso a puertos como Tumaco, representa un punto estratégico en las rutas del narcotráfico internacional, lo que justifica la continuidad de estos esfuerzos coordinados de las fuerzas de seguridad del Estado.