La Defensoría del Pueblo advirtió sobre la persistencia del reclutamiento de menores en Nariño, departamento que figura entre los territorios con reportes más altos en Colombia durante los últimos tres años. Entre 2024 y septiembre de 2026, el departamento registró 58 casos, consolidándose como una zona crítica donde grupos armados continúan violentando los derechos de la infancia y la adolescencia.
Según los datos de la Defensoría, Nariño presentó 24 casos en 2024, 20 en 2025 y 14 entre enero y el 30 de septiembre de 2026. Aunque las cifras muestran una tendencia a la baja, la entidad subraya que esta reducción no necesariamente refleja una disminución real del fenómeno. Muchas víctimas y sus familias no denuncian por miedo, desconfianza en las instituciones o por la normalización de la violencia en territorios afectados por el conflicto armado.
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Magnitud nacional y el subregistro
A nivel nacional, la Defensoría identificó 689 casos de reclutamiento en 2024, cifra que disminuyó a 439 en 2025 y a 130 entre el 1 de enero y el 30 de septiembre de 2026. Además de los casos no denunciados, la entidad señala que hay menores que mueren en hostilidades o acciones militares sin haber sido registrados previamente como víctimas de reclutamiento, lo que amplía la brecha entre los casos oficiales y la realidad del territorio.
Nariño se mantiene entre los departamentos que concentran un número relevante de casos, junto con Cauca, Norte de Santander y otros territorios históricamente afectados por la presencia de actores armados ilegales. Las cifras corresponden al botón de registro de la Defensoría y deben interpretarse considerando el alto subregistro que caracteriza este delito.

Perfil de víctimas y grupos responsables
A nivel nacional, el perfil de las víctimas muestra que entre 57 % y 61 % de los casos corresponden a niños y adolescentes, mientras que entre 39 % y 43 % son niñas y adolescentes. Por pertenencia étnica, en 2024 el 44 % de los casos involucraba a población indígena; en 2025 esta proporción subió al 50 %. En el período de 2026, la cifra bajó al 21 %, mientras que aumentó significativamente el porcentaje de menores que no se reconocen en ningún grupo étnico (68 %). Para un departamento con fuerte presencia indígena y afrocolombiana como Nariño, estos datos son relevantes para diseñar rutas de prevención culturalmente pertinentes.
Respecto a los grupos armados responsables, la Defensoría atribuye el reclutamiento a distintos actores. En 2024, el Estado Mayor Central concentró el 42,4 % de los casos, seguido de disidencias sin especificar con 27,9 %. En 2025, el Estado Mayor Central continuó liderando con 43,3 %. Ya en 2026, hasta septiembre, el Estado Mayor Central representó el 27,7 %, el Estado Mayor de los Bloques y Frentes el 23,9 % y el ELN el 19,2 %. También aparecen en los reportes el Clan del Golfo (EGC), los Comandos de la Frontera y otros grupos ilegales.
La Defensoría insiste en la urgencia de fortalecer las rutas de prevención y protección, así como de garantizar entornos seguros en los territorios para que niñas, niños y adolescentes puedan crecer libres de la violencia y construir su proyecto de vida. En Nariño, donde los reportes se mantienen constantes en los tres períodos analizados, el llamado apunta a una mayor articulación institucional y comunitaria frente a un fenómeno que sigue siendo sistemáticamente subregistrado.