El presidente Abelardo De La Espriella lanzó este viernes, 4 de septiembre, una advertencia categórica y directa al gobernador de Nariño, Luis Alfonso Escobar, durante la Cumbre de Gobernadores celebrada en Mompox. En su discurso ante el pleno, el jefe de Estado le advirtió específicamente sobre la prohibición de realizar negociaciones clandestinas con estructuras criminales, dejando clara la postura del Gobierno frente a cualquier pacto «por debajo de la mesa» con grupos terroristas.
«No voy a tolerar bajo ninguna circunstancia que, mientras nuestros soldados y policías arriesgan sus vidas para enfrentar a esos bandidos, alguna autoridad intente hacer pactos por debajo de la mesa con los enemigos de la patria. Quiero ser muy claro y quiero ser especialmente claro con usted, señor gobernador de Nariño. Está advertido», recalcó De La Espriella en la cumbre.

La amenaza de la administración central
El mandatario fue categórico en sus términos: «En este punto quiero hacer una advertencia muy clara. Ningún gobernador ni ningún alcalde puede adelantar por su cuenta negociaciones, acuerdos o contactos clandestinos con estructuras terroristas. Me encargaré de que aquel que atraviese esa línea responda ante la justicia». El tono fue firme y la intención de De La Espriella quedó completamente clara durante el evento público, donde se reunían los principales mandatarios territoriales del país.

De La Espriella enfatizó que su política integral de seguridad se mide únicamente por resultados concretos que la ciudadanía pueda sentir en su día a día. «No me interesa aumentar el número de operaciones si los ciudadanos siguen pagando extorsiones o si un grupo terrorista continúa ejerciendo control criminal sobre una región», expresó el presidente, estableciendo criterios claros de evaluación para las autoridades territoriales.

Visión de seguridad del Gobierno
El jefe de Estado ha sostenido que la paz se impone únicamente con la fuerza de las armas y el cumplimiento de las leyes de la República. «La paz en la que cree este Gobierno es la paz que se impone con la fuerza de las armas y las leyes de la República. Esa es la única paz verdadera y duradera», expresó De La Espriella en la presentación de operativos recientes. De manera complementaria, en sus redes sociales el presidente recalcó: «Le cayó la mano firme del Estado. En el Gobierno del Tigre, la gente honesta no volverá a vivir de rodillas ni sometida por el miedo. Ahora son los criminales los que deben temer al imperio de la ley: o se someten a la justicia o enfrentarán toda la fuerza legítima del Estado».
El mandatario reafirmó su respaldo total a la Fuerza Pública. «A nuestros héroes no los vamos a abandonar, desamparar ni dejar humillar. Colombia está recuperando el orden, la autoridad y la tranquilidad que los criminales pretendieron arrebatarnos», puntualizó. Esta línea dura contrasta claramente con cualquier intención de diálogo o negociación bilateral que pudieran gestionar los gobernadores sin intervención del Gobierno Nacional.